La hoja de ruta inicial establece unos objetivos claros y precisos, conseguir la excelencia en la reproducción del audio en sus más altas cotas. Para poder construir con la calidad necesaria y controlar todos los procesos y elementos, y ante la dificultad técnica del ajuste de los módulos DREI que son calibrados uno a uno tras 50 horas de funcionamiento continuado, se optó por ensamblar los equipos, en nuestras propias instalaciones.
No hay que olvidar que actualmente España dispone de las tecnologías más avanzadas e innovadoras y que produce todo tipo de componentes para industrias como la aeronáutica y la armamentística, siendo muy valorados y comprados sus desarrollos por el resto del mundo.
Estas mismas industrias también fabrican partes de nuestros equipos y junto a los de otras procedencias (Alemania, Hong Kong, Tokio, Inglaterra, Francia, etc.), tras una ardua y costosa selección son los que finalmente son ensamblados manualmente, calibrados, testeados durante 100 horas continuas y preparados para su envío. Si bien es la opción más costosa, sin duda es la mejor para tener el nivel de calidad y funcionamiento exigido por nuestra empresa.